¿Qué es el Mindfulness? Un poco de historia
El Mindfulness o atención plena, es una técnica que lleva entre nosotros más tiempo del que nos imaginamos. No es una práctica de estos últimos años, aunque lo parezca, sino que nos lleva acompañando, al menos, 2600 años. Sí es verdad que en los últimos 30-40 años se ha dado más a conocer a nivel mundial. Y te estarás preguntando, entonces, ¿de dónde viene? ¿en qué consiste? ¿por qué se ha hecho tan famosa estos últimos años?
El Mindfulness viene de la meditación budista, por tanto, explicar un poco en qué consiste la meditación es fundamental para contextualizar correctamente esta práctica. La meditación consiste en una técnica o proceso para transformarnos en mejores personas, esto es, cambiar viejos hábitos mentales perjudiciales por otros nuevos y beneficiosos. El objetivo de los budistas es alcanzar la liberación o iluminación para abandonar el ciclo de renacimiento y muerte, convirtiendo la meditación en una técnica fundamental para lograr este objetivo. A través de la meditación trabajan aspectos como el amor y la compasión. Con una buena técnica podemos llegar a convertirnos en personas más amorosas gracias a la meditación. En el budismo, el concepto «amor» significa que todos los seres gocen de la felicidad y posean las causas de esa felicidad. Esto, aunque suena un poco místico, la ciencia está demostrando su gran utilidad a la hora de ser personas más felices. Su Santidad el Dalai Lama, es un hombre al que le encanta la ciencia, y entre sus amistades se encuentran grandes científicos. Él mismo propone que estudien la meditación budista desde la ciencia y hasta ahora, las investigaciones avalan los beneficios de esta técnica.
La meditación no se trata, como muchos piensan, de dejar la mente en blanco…eso es imposible; sino de hacernos cambiar y para ello se comienza con una meditación base para empezar a calmar y centrar la mente. Este tipo de meditación se conoce como «Shatama», que significa calma mental, y básicamente centra la atención en un solo estímulo, por ejemplo, la respiración. Si nuestro foco de atención (u objeto meditativo) es el amor, sería imposible meditar en esto si nuestra mente está divagando en decenas y cientos de pensamientos. Lo mismo ocurre con la respiración, si nuestra mente viaja de un pensamiento a otro a ritmo vertiginoso, será muy difícil que nos centremos únicamente en la respiración.

Es aquí donde entra el concepto de Mindfulness o atención plena, ya que se trata del proceso atencional de enfocarnos sólo y únicamente en un solo estímulo. El hecho de educar y/o entrenar nuestra mente a enfocarse en una sola acción conlleva un sin fin de beneficios. ¿De verdad? Sí, de verdad. Algo tan sencillo como eso puede dar un cambio a nuestras vidas. Y te estarás preguntando, ¿por qué? Porque al prestar atención a un sólo objeto, el resto de pensamientos que nos invaden, dejan de tener fuerza. Como bien sabéis, nuestras mentes suelen ser un caos, siempre estamos pensando en mil cosas al mismo tiempo y estos pensamientos, en su gran mayoría, suelen ser negativos o bastante agobiantes, «¿qué ocurrirá mañana?», «¿qué sera de mi vida?», «mi mejor amigo me falló hace un mes», «mi vida no tiene sentido»… Al disminuir la atención que prestamos a esta clase de afirmaciones, disminuye su impacto emocional en nosotros, por tanto nuestro estado anímico mejora considerablemente. Un aspecto fundamental es que mientras estemos en plena práctica, no debemos juzgar ningún pensamiento, ni para bien ni para mal. El hecho de juzgarlo, nos implica emocionalmente con estos pensamientos, con lo que no podremos despegarnos de ellos y distanciarnos.
Por tanto, gracias al Mindfulness estamos completamente en el presente y disfrutamos del ahora en vez de estar constantemente en el antes y el después.

Nuestra atención está constantemente alimentando diversas áreas de nuestra vida y de esta forma permitimos que las emociones que nos provocan estas áreas nos influyan.

El Mindfulness/Atención Plena nos ayuda a interrumpir esta retroalimentación y nos permite centrarnos en el momento presente.

Con una práctica constante y eficaz, llegaremos a estar centrados mucho más en el presente.
El Mindfulness conlleva múltiples beneficios:
| Cognitivos | Salud y Bienestar |
| Mejora la memoria
Aumento de los reflejos Mayor intuición Procesos mentales más veloces Aumento de la concentración Mayor capacidad para tomar decisiones |
Bajos niveles de ansiedad Resistencia a la fatiga Reducción del estrés Disminución de los síntomas de depresión Disminución de los niveles de dolor Mejor control de las adicciones Mejora del sueño Mejora el sistema inmune |
| Felicidad y Realización | Conciencia de uno mismo |
| Más autoestima
Más autoconfianza Mayor disfrute de las actividades de ocio Mejora de nuestras relaciones Mayor satisfacción laboral |
Mayor autoconocimiento
Libertad frente a los automatismos Mejor control de las emociones Mejor de nuestra comunicación Aumento de la empatía Más inteligencia emocional Mayor resistencia ante la adversidad |
Mindfulness y Deporte
El deporte no es ajeno a este tipo de técnica. Sin duda, se trata de una herramienta muy potente a nivel mental. No debemos olvidar que el deporte no sólo tiene un importante componente físico, sino que también posee un componente mental que no debemos pasar por alto en ningún momento.
Como hemos visto en los beneficios del Mindfulness, entre otras cosas, aumenta la concentración, mejora la atención y regula las emociones. Estos aspectos son fundamentales en cualquier deporte, sobretodo cuando los resultados no son favorables y nuestro ánimo comienza a mermarse poco a poco.
Pongamos el ejemplo de un equipo de fútbol que lleva encadenando varias derrotas seguidas. A medida que esto sucede, el ánimo del equipo comienza a resentirse. Los pensamientos pesimistas comienzan a hacer acto de presencia, y como una losa encima de otra, cada vez pesan más y más, impidiendo un desarrollo mental óptimo en cada partido. Sin duda, la experiencia previa de derrota está condicionando el partido presente y de esta forma la mente no está en el partido que están jugando, sino en las derrotas pasadas o en cualquier otro pensamiento. Por ello, es fundamental entrenar el aspecto mental para hacer de cada partido un único evento, sin relación con el anterior, así como mantener un estado emocional adecuado. Este ejemplo también nos podría valer para cualquier deporte.
La importancia de la Atención Plena en el deporte es tan grande que muchos deportistas y equipos de fútbol ya lo están implementando en su día a día para obtener mejores resultados.