¿Qué es la neuropsicología?
La neuropsicología es un área especializada de la psicología que tiene como objetivo el estudio de las relaciones entre el cerebro y los procesos cognitivos, conductuales y emocionales con el fin de identificar, describir, evaluar, diagnosticar y rehabilitar todas aquellas alteraciones derivadas de las disfunciones del sistema nervioso central (SNC) (Fernández et. al, 2003).

¿Qué significa esto? Por ejemplo, imaginemos un caso de demencia por enfermedad de Alzhéimer. En este caso, el papel del neuropsicólogo será evaluar las áreas cognitivas afectadas (memoria, atención, lenguaje, praxias, etc.) y establecer el tratamiento de estimulación cognitiva más adecuado para fomentar -en la medida de lo posible- las capacidades más mermadas y mantener aquellas que todavía se encuentran conservadas.
Funciones del neuropsicólogo
Evaluación
El objetivo de la evaluación neuropsicológica es identificar, describir y cuantificar los déficit cognitivos y las alteraciones conductuales y emocionales que se producen como consecuencia de lesiones y disfunciones del cerebro. Además implica el reunir la información necesaria así como preparar la historia clínica, seleccionar y aplicar los tests y los instrumentos de medida más adecuados, interpretar los resultados y la ejecución del paciente en estas pruebas con el fin de establecer un diagnóstico (Fernández et. al, 2003).

Planificación del tratamiento
También se considera función del neuropsicólogo el planificar el tratamiento, es decir, elaborar e implementar el mejor tratamiento de estimulación cognitiva en relación a las capacidades conservadas y a las deterioradas.
Seguir la evolución
El neuropsicólogo seguirá toda la evolución del paciente adaptando el tratamiento si así lo requiere.
Retroalimentación
La retroalimentación tanto con el paciente como con los familiares es un punto importante para comunicar la evolución del tratamiento.
Impacto sociolaboral
En este caso, si el paciente todavía está en edad laboral, se valorará el impacto sociolaboral. Es decir, se evaluará si el paciente puede trabajar o debe darse de baja temporal. O si, por el contrario, deberá tener una baja laboral permanente.
Pero por otro lado, el aspecto social también será valorado. Habrá que indagar hasta qué punto se ha podido debilitar este campo y se intentará fomentar en la medida de lo posible, ya que las relaciones sociales proporcionarán salud emocional y psicológica al paciente.